Por eso algunos somos poetas y otros no…
Porque donde los primeros vemos naciones,
Los otros no ven a nadie.
Y donde hay multitudes yo puedo ver soledades.
Epílogo
Señores, ya no hay “Nada” que escribir.
“Nadie” se volvió tan genérico que no vale la pena
escribirles
De Nada ni de Nadie.
Por eso, este es el fin de este libro.
13 de
julio 2010






