jueves, 24 de noviembre de 2016

A quien pueda interesar

No me pienses.
No me hables, ni me escuches,
No me mires y ni sueñes con tocarme.
No reces por mí en las noches.

Queda terminantemente prohibido extrañarme
Y más aún amarme.

Que nadie me nombre.

Señoras y señores: ¡Olvídenme!
Entierren mi recuerdo en el templo de la memoria.

Imaginen que sólo fui un sueño de una tarde calurosa,
Porque desde hoy…

Está prohibido amarme.

8 de mayo 2009


¡Qué egoísta eres!
Soy prisionera de Eros…

Ágape, ¿Dónde estás?

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