miércoles, 22 de marzo de 2017


3 meses, 5 días.

La tierra sigue girando.
Mi reloj sigue funcionando.

De todos los individuos que habitan este planeta, tú...
De toda la raza humana, yo.

En algún lugar del Universo alguien se volvió loco.

Dejaste de respirar y yo estaba ahí.

Tu corazón se negó a seguir latiendo y yo estaba ahí.

De todos los cuerpos vacíos que pude haber tocado, tuve que tocar el tuyo.

El olor, ese olor.

De todos los ojos, tuve que cerrar los tuyos.


Cronos me juega sucio desde ese momento y ya no sé, no estoy, no soy.



Han pasado milenios desde ese día.
Yo no te extraño, pero hay un vacío que me ahoga lenta y dolorosamente.
Quiero olvidar ese día.
Olvidar esa mirada, el olor tu sangre, el sonido de tus pulmones perforados, olvidar la sensación de la sangre abandonando mis extremidades, ese ahogo, el llanto de tu madre, esa ciudad inmensa, inacabable, ese camino.

Olvidar, olvidar...
El frío de tu cuerpo.
El llanto de nuestros hijos.


Como te dije, Cronos juega conmigo.


23 de marzo de 2017.