¡Qué triste es darse cuenta de que se ama a un espejismo!
Hoy me he dado cuenta de que nuestra historia no existió.
¿Qué tenemos en común?
¿Quién eres?
¿Qué haces?
¿Qué sabes de mí?
¿Qué te gusta comer?
¿Te gusta comer?
¿Qué música oyes?
¿Quiénes son tus amigos?
¿Cómo es tu voz?
¿Qué sueñas mientras duermes?
¿Y qué mientras estás despierto?
¿Qué te gusta jugar?
¿A dónde vas cuando te sientes solo?
¿Qué haces cuando la melancolía te juega sucio?
¿Eres romántico?
¿Qué prefieres que te regalen: la luna, el viento, una
sonrisa, las estrellas o una almohada?
¿Qué prefieres?
¿Qué hace reír a tu alma?
¿Cómo se llama tu ángel de la guarda?
Esta historia nunca existió.
Tú no me conoces y yo a ti tampoco.
No, no existe, fue mi imaginación, fueron mis ganas de amar,
Fueron mis ganas
de creer.
11 de agosto de 2004

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar