domingo, 16 de octubre de 2016

Inexplicable

Amigo, yo siempre explico muy mal
Todo lo que tiene que ver con lo que tengo dentro del pecho.
Mi mundo es distinto al de la mayoría.
Lloré aquellos dolores que para otros pasaron desapercibidos.
Los lloré en silencio, desde siempre, como lloran los adultos.
  Y mis propias penas fueron relegadas al congelador;
Criogenizadas vilmente.
No sé exteriorizar lo que llevo dentro,
Y aunque nunca lo diré,
Lo que siento es tan intenso
Que me carcome las entrañas.
No sé sentir a medias.

Ahora te cuento que durante ochenta y seis noches
Las palomas que van a dormir a los parques no hablaban conmigo,
La luna no me contó historias tristes
Y los perros que me acompañan en mis caminatas solitarias
Estuvieron celosos.
Apenas logré escribir una noche!
Lloré poco por las tragedias del mundo,
No salvé ballenas (no quería hacerlo),
Ni aleccioné a mis amigos sobre la hambruna en África,
¡Mis musas se escondieron y no me importó!

Hace poco volvieron...
¡Y hoy quiero salvar ballenas!

Pero desde hace cuarenta y seis horas
Te extraño como loca
Y...

Quiero que vengas a enmudecer a las palomas.


23 de octubre 2007

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