domingo, 17 de mayo de 2015

Amada Crisis



¡Qué vivan las crisis!
¡Qué viva el desorden!

Amigos míos, hoy brindo por todo lo que me saca de mi zona de confort.

Es increible cómo de situaciones dolorosas, difíciles, poco cómodas, salen bendiciones tan inverosímiles.
Así que tengo el propósito de celebrar y agradecer aquello que me contraría.
Ojo, y no por vicio o masoquismo, sino porque las mejores mieles suelen dejarnos algunas picadas, las cuales hoy no veré como peaje, sino como recordatorio de que estar vivo es sentir, aunque a veces ese sentir se torne doloroso.
Entonces a celebrar crisis que transforman, dolores que maduran, duelos que nos humanizan, pérdidas que no dejan otra opción que el crecimiento.
A celebrar desórdenes que nos obligan a limpiar y tirar todo lo que no sirve, que nos obligan a priorizar.
A celebrar esos roces, esas aristas que nos pulen.

17 de Mayo 2015.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Dolor Anónimo




Hay dolores que tienen nombre y apellido,
Que tienen una cara y un cuerpo.
Y son puntuales.
Llegan, y sabes dónde y cómo duelen.
Son esos dolores que llegan en ciertas fechas del año,
Que resucitan al escuchar alguna canción,
O cuando algún indolente te recuerda alguna herida del pasado.

Esos dolores se quitan rápido.
Ya sabes cómo tratarlos para que vuelvan al rincón obscuro en el que suelen vivir.

Hay otros que son anónimos.
Se esconden en cualquier lugar y te atacan de improviso.
No tienen fecha, hora, ni nombre.
Son escurridizos y pequeños.
Y aún la ciencia no les ha conseguido cura.
Vienen y van con la brisa, la noche o el día.

Son nostalgias.
Pero no se sabe con certeza de qué.
De la infancia... tal vez.
O de una vida que es mía, pero que no he vivido.

Lo cierto es que esos dolores, y sólo esos,
Hacen que la luna hable, que las estrellas rían, lloren o florezcan,
Que las flores me cuenten sus tragedias y alegrías.
Son esos los dolores que me hacen estar un poco loca,
Ser un poco poeta,
Y por sobre todo, ser una niña feliz.

1 de junio 2008

domingo, 8 de febrero de 2015

Ser valiente


Ser valiente...

Creo que ser valiente es escuchar a tu corazón y serle leal contra todo pronóstico.
No creo que exista una ecuación universal con la que se pueda establecer si determinada persona, en determinadas circunstancias, es o no valiente.
Conozco grandes héroes que tiemblan ante una cucaracha y personas indiferentes, que nunca han amado, que no conocen el miedo profundo de perder el objeto de su amor, que van por la vida creyendo ser valientes, cuando solo son apáticos de oficio.

Creo que amar es un acto de valor, exponer tu alma sin garatías de nada.
Un acto de valor es hablar, decir lo que piensas, sinceramente, quedarte con el alma tranquila y asumir la responsabilidad de lo que dijiste.
Respeto profundamente a quienes parecen ir contracorriente, pero OJO, no a los rebeldes sin causa, hablo de aquellos que hablan de cosas importantes aunque causen roce, que se visten diferente, que se peinan diferente, esas personas a las que les preguntan cómo está la temperatura del agua y se zambullen sin pensarlo.
Yo creo en el Dios de los valientes, no creo en un dios de comodones que se aglomeran y se transforman en una masa amorfa donde nadie se atreve a salirse de la pauta.
Yo creo que es valiente todo el lucha contra sus defectos, pero también creo que se necesita valor para aceptarlos y sentarse a la mesa con los demonios personales para llegar a una tregua cuando la batalla se ha extendido más de lo necesario y nuestro coraje ya se puso de manifiesto.
Creo en los valientes anónimos.
Creo que es de valientes cambiar, ser flexibles por firme propósito de la voluntad.

Ser valiente... es asumir los riesgos de estar vivo y creer que de alguna manera todo estará bien.
Es lanzarte al vacío esperando que se abran tus alas.

El Tocuyo, 08 de Febrero de 2015.


domingo, 4 de enero de 2015

El dulce sabor de una mujer exquisita.



Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo,
si los rollitos no te generan trauma,
si nunca has sufrido de anorexia,
si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar
sobre una toalla durante horas,
si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,
si sabes cómo se prepara un arroz,
si puedes preparar un almuerzo completo con postre,
si tu prioridad no es ser rubia a como de lugar,
si no te levantas a las 4:00 a.m.. para llegar primera al gimnasio,
si puedes salir con ropa de gimnasia tranquila a la calle un domingo,
sin una gota de maquillaje en el rostro…

Estás en vía de extinción… ¡Eres una mujer exquisita!
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies; si no aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz. Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo; es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa, con una simple caricia y un buen consejo puede alegrarte la vida. Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos; Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes y los que estamos fuera de foco somos los hombres); sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama. Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia; es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.
Y un hombre… Un hombre exquisito es aquel que valora a una mujer así.
Que se siente orgulloso de tenerla como compañera. Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo toca su amado instrumento. Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y tender la ropa, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes. La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser muy machas nos llevan gran recorrido. ¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el regalo solamente por la vistosidad de su empaque! Tonto y mil veces tonto el hombre que come mierda en la calle, teniendo un exquisito manjar en casa.

Gabriel García Márquez.


Eterno Gabo, gracias por tantas letras.

Lección de Vida

 -Durante este último año aprendí cosas sustanciales.

-Cosas que me hacen sentir más segura de mí, pero no por mis capacidades, sino por la certeza que tengo hoy en día de que Dios está conmigo, a pesar de mí.

-Gracias a mis hijos he comprendido lo buen Padre que es Dios.

-Aprendí que me ama con toda mi humanidad, que no sólo conoce mis defectos, sino que los acepta y los respeta, que no es que conoce mis virtudes, es que las puso allí, que son parte y reflejo de Él. 

-Aprendí que cuando voy a mis batallas, por mundanas que estas me parezcan, Él no se queda lejos, no se queda en casa, que va conmigo, que es mi escudo, mi espada, mi armadura, mi compañero, y sobre todo mi valor, la certeza absoluta de que con ir al campo de batalla, ya gané.

-Aprendí que cuando doy todo de mí y me agoto a mí misma y no puedo más, debo tener la humildad de bajar los brazos y decirle a mi Dios-Padre lo que Él ya sabe, que mis fuerzas se acabaron y que ahora le toca a Él luchar lo que yo no puedo. Y amigos, créanme que cuando me he sentido derrotada y he caído al suelo Dios me ha dado mis más grandes victorias.

-Aprendí que durante muchos años he llenado mi alma de conocimiento, pero que sólo al escuchar al corazón he comprendido de qué se trataba el Universo. Hoy sé que soy infinita e inmortal, que Dios hace las cosas a su manera y que ya no me interesan los grandes misterios de la Creación, porque mi Padre Bueno lo hizo perfecto, un infinito parque de juegos perfecto, donde sólo debo Amar. Lo demás, son distracciones.

-Aprendí a aceptar que todos vamos en busca de Dios, sólo que cada cual por su camino, y que ninguno está errado, que debo respetar las busquedas personales, pero también debo tener la firmeza de dar a respetar la mía cuando sea necesario.

-Aprendí que tengo voz, que puedo decir, no sólo lo que pienso, sino también lo que siento, sin temer ser juzgada, porque el juicio de cada quien es algo enteramente personal que nada tiene que ver con mi esencia.

-Aprendí a buscar al Amor detrás de todo y de todos y logré aceptar que es la fuerza que mueve el cosmos. Por loco que me pareciera al principio pensar que detrás de las guerras y los homicidios pudiese haber Amor, cuando miré mejor pude verlo. Gracias a eso hoy tengo la capacidad de aceptar el Amor en muchas de sus formas, aunque a veces, entre rompiendo las ventanas.

-Aprendí a aceptar las bendiciones con que Dios llena mi vida, sin preguntarme si las merezco y si tendré que pagar por ellas. Ya no temo que un dios villano esté esperándome detrás de cualquier escondite para arrebatármelas y pasar factura. 

-Queridos amigos, este año fue maravilloso, se llevó cosas que ya no necesitaba y llenó mi vida de cosas importantes, llenó mi corazón de fe y de Amor del Bueno, me hizo comprender y aceptar grandes bendiciones, me hizo sacar del closet dones que Dios puso en mi alma desde la creación del Universo y que por soberbia yo no aceptaba. Gracias a mi Dios-Padre por tanto Amor, a mis hijos por ser la herramienta perfecta de nuestro Creador, a mi familia por estar siempre a mi lado, luchando codo a codo, y en especial, gracias a los amigos y no tan amigos, que a través de su afecto me muestran día tras día las bondades de este mundo, a veces tan convulsionado, gracias a todos mis héroes, a los que me rescatan de mí misma, a esos mensajeros que Dios envía a mi lado cuando me siento perdida, que vienen a reflejar en su mirada lo que hay de más bello y hermoso de la Vida. 

-Gracias, gracias infinitas, y emulando al gran Ceratti, GRACIAS TOTALES. 



04 de Enero de 2015





sábado, 27 de diciembre de 2014

Perdón

Perdón.

"Máximo Don".
Hoy escribo para pedir perdón.

Hoy me pido disculpas por no ser Yo al máximo.
Por dejar que los miedos y apegos gobiernen mi mundo.
Por negarle al mundo la maravilla de mi luz.

Hoy le pido perdón a mis padres por no llenar sus expectativas.
Por ser diferente a lo que ellos esperaban.
Por no caminar el rumbo que trazaron para mí.

Hoy, le pido perdón a quienes me amaron y no correspondí.
A quienes me amaron sinceramente y yo trate de mentirosos.
Hoy le pido perdón a quienes me aman y yo ignoro.

Hoy le pido perdón a mis maestros.
Por no creer en ellos. Por no escucharlos.
Discúlpenme.

Hoy le pido perdón a mis hijos.
Por tantas horas de ausencia.
Por no jugar todo lo que debería jugar a su lado.

Hoy le pido perdón a todo aquel que sienta que le he ofendido.
A veces lastimo sin intención de hacerlo, aunque a veces soy cruel con toda mi conciencia.

Amigos y no tan amigos, hoy mi corazón se siente en la necesidad de pedir misericordia.
Yo estoy en proceso de perdornar y perdonarme.
Parece más difícil perdonarnos a nosotros mismos que a quienes nos rodean.
Ojalá nuestras madres nos hubiesen enseñado, junto al Padre Nuestro, una fórmula para perdonarnos todas las noches antes de acostarnos a dormir. Creo que seríamos menos crueles. 
He notado que nuestros fantasmas y demonios se alimentan mejor de las maldades que nos hacemos a nosotros mismos y luego nos convencen de que fueron "los otros" los responsables, así está asegurada la venganza. 
He decidido ya no ser "buena". Voy a ser Stephanie. Y eso admite todo lo bueno y lo malo de ser mortal. Gracias a esto puedo vivir con mis ángeles y mis demonios, sentarme a la mesa con todos y decidir desde toda mi libertad qué hacer, sin señalar después a fuerzas oscuras de mis malas decisiones.

Nuevamente pido perdón a todo el que sienta que lo merece. 
Gracias a todos por tanto Amor y tanta Paciencia.

27 de Diciembre 2014.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cita sin fecha.



Ya no lo extraño a él. 
Extraño un cuerpo que sea una extensión del mío, al que yo tenga acceso total y que pase el día anhelando ese acceso, ese contacto.
Que mi cuerpo sea de él. Que lo ame, que lo respete, que disfrute explorarlo, con curiosidad y entusiasmo infinitos.
 
Ya no lo extraño a él.
Extraño sentir una respiración ajena a la mía mientras duermo y despertarme si esta altera su ritmo.
Extraño los abrazos de madrugada, los amores dormidos, madrugados, trasnochados, peleados, contentados...
 
Ya no lo extraño a él.
Extraño hablar de nada.
Extraño ver televisión mientras acaricio a otro mortal.
Extraño que me besen sin pedir permiso.
Extraño que me frieguen la espalda y que me abracen mientras friego los platos.

No lo extraño a él.
Él ya no me miraba.

Extraño que me miren con profundo amor.

Amor, Eros, te estoy esperando.
Voy a amarte como nunca. Desde mi libertad, desde todo mi potencial que exploto y exploro. Voy a amarte como no sabía que se podía amar. Y voy a dejarme amar de vuelta. Voy a volar a tu lado y a anidar contigo.
Ya te amo y te amaré siempre.
Voy a tu encuentro lo más rápido que pueden mis alas y sé que tú me estás buscando.
 
 
31 de Octubre de 2014.