jueves, 12 de diciembre de 2013

Sueño

Este capricho de pensar en ti.
Como si no hubiera otra cosa que hacer.
Como si pensar en ti fuera importante.
Esta manía de evocar un pasado tan pasado.
Este silencio que habla tanto de ti.
Las estrellas que aún brillan con tu luz -¡Cómo si fueras luz! ¡Qué locura!-.
Esta luna a la que le aullo tu nombre, a la que mi piel le grita el deseo.
Esa luna...

Estos pasillos que están llenos de ti como si los caminaras.
Esta brisa que me acaricia con tus manos ¡Cómo si yo quisiera tus caricias!.

Este silencio que me habla tanto de ti.

Y mis sueños... Sueños locos que se empeñan en soñarte.
Tú ya no existes, pero yo me empeño en crearte, emulando a un dios que juega con su dulce Adán, para después destruirte en el día del juicio y reconstruirte una vez más.

Ya no hay nada...
Todo esto es producto del cansancio de una larga jornada de trabajo.

13 de Diciembre de 2013
01:53

sábado, 28 de septiembre de 2013

Él le dió la espalda. 
Se alejó pensando que la dejaba.
Ella se quedó inmovil.
Sin poder respirar, pensando que todo había terminado.

¡Pobres ilusos!

No sabían que se abandonaban a ellos mismos.
Él, dejó la piel en sus manos.
Ella se fue detrás de él.

¡Qué soledad les esperaba a ambos!

Hoy se miran con indiferencia.
Ambos tienen la sabiduría de no acercarse mucho.

Hoy son felices en sus mundos.
Hoy ya no hablan.
Hoy son dos extraños.

¡Pero cuánto se extrañan!

28 de septiembre 2013

domingo, 11 de agosto de 2013

Mi cielo

Sé que te he dicho que somos inmortales.
Te dije que te amé antes y que volveré a nacer para volver a amarte, no una, sino miles de veces.
Te dije que creo que somos polvo de estrellas y que todos estamos conectados.
Te dije muchas cosas.

Hoy sigo creyéndolas, pero una mounstrosa duda se apoderó de mi corazón.
¿Y si después de esta vida, solo hay silencio? ¿Si nuestro fin último es alimentar a los gusanos?

Estoy perdiendo tiempo precioso contando con la inmortalidad.

Si por un momento se nos olvidara el orgullo, tal vez, y sólo tal vez, podríamos encontrar la manera de caminar juntos.
¿Qué estás buscando lejos de mí, lejos mi olor y de mis besos?
¿Qué hago yo aquí, borrándote de los rincones como si fuera posible?
¿Por qué estamos buscando el cielo en otra parte si ambos sabemos que descubrimos el Universo tomados de la mano?
Tú eres todas mis estrellas y yo soy todas tus galaxias.

¡Qué tontos somos al darnos la espalda para buscar lo que ya conseguimos!

11 de agosto 2013

martes, 23 de julio de 2013

Sin nada para dar

Escribo por ti.
Escribo para ti, aunque sé que es inútil mi intento.
Ya no existes... Y yo tampoco.
Nos fuimos juntos a caminar por la vida.
De pronto miré a mi lado y ya no estabas. 
De seguro a ti te pasó lo mismo cuando me buscaste.

Hoy, envío besos, cartas y pedazos de mi alma a un vacío cibernético.
Tengo que deshacerme de ellos. Son tuyos. Yo no los quiero.

No vuelvas amigo. No vuelvas Nada.
Lo que tenía para darte lo he ido arrojando a la basura.

23 de julio 2013.

Mi Universo

Cuando toda esta locura pase. Cuando, después de este big bang, esta nada se transforme en Universo, en mi Universo. Ojalá estemos cerca, ojalá tengamos la capacidad de perdonarnos todo lo que nos hicimos, ojalá que existan posibilidades entre nosotros.

04 de junio 2013

jueves, 18 de julio de 2013

Soy madre!

Yo soy madre! 

Antes de parir, no sé quién era, ni por qué era... No tenía rumbo y no creía en nada que me quitara el sueño.
 

Hoy soy madre de tres bebés. De dos grandes hombres y de la más grande de las mujeres. Soy madre de sus manos perfectas y de sus caritas simpáticas y traviesas. Soy madre de todas sus travesuras, de todas.
Parí a tres seres que Dios quiso que vinieran al mundo y que lo hicieran a través de mí. A mí se me dió la responsabilidad absoluta de cuidarlos y educarlos.
Por ellos descubrí el miedo a la vida y el miedo a la muerte. Por ellos Dios sembró en mi corazón toda la fe y la esperanza que cupo.
Así que públicamente confieso:
Que no existía antes de mis hijos.
Que mis utopías son genéticas, porque mis hijos las heredaron.
Que cambiaré el mundo, porque mis hijos lo merecen.
Que cambiaré yo. Cambiaré de idea, cambiaré de color, cambiaré de planeta, cambiaré de Dios... si considero que de esa manera les doy el mejor ejemplo a mis hijos.
Que no mataré a nadie. He vivido a tres personas. Dios creó dentro de mí órganos, venas, músculos, piel, tres cerebros, tres corazones, seis pulmones y muchas uñas. Soy poderosa. No tengo nada que demostrar.
Que seré malvada con mis hijos. Oh Si!!! Los torturaré con horarios, libros, ejercicio, vegetales y leche. No los dejaré acostarse tarde NUNCA y supervisaré los programas de TV. Ah! Nada de juegos violentos. 

Qué mala soy!
Que no confiaré en nadie. Sólo yo sé lo que es mejor para ellos y los sé cuidar bien.
Que algún día los veré partir por caminos con los que yo ni sueño... y los dejaré (Lo prometo)

En fin, sólo quiero decir que soy feliz criando a estos pequeños alienígenas, que rayan paredes, ensucian todo, rompen lo irrompible, hacen pataletas y gritan y lloran. Pero definitivamente, vinieron al mundo con la facultad de hacer feliz a quien quiera dejarse. Que me acarician con sus manitas y me devuelven la fe en este mundo loco que tanta veces me decepciona y me hace gritar de impotencia.