Sé que te he dicho que somos inmortales.
Te dije que te amé antes y que volveré a nacer para volver a amarte, no una, sino miles de veces.
Te dije que creo que somos polvo de estrellas y que todos estamos conectados.
Te dije muchas cosas.
Hoy sigo creyéndolas, pero una mounstrosa duda se apoderó de mi corazón.
¿Y si después de esta vida, solo hay silencio? ¿Si nuestro fin último es alimentar a los gusanos?
Estoy perdiendo tiempo precioso contando con la inmortalidad.
Si por un momento se nos olvidara el orgullo, tal vez, y sólo tal vez, podríamos encontrar la manera de caminar juntos.
¿Qué estás buscando lejos de mí, lejos mi olor y de mis besos?
¿Qué hago yo aquí, borrándote de los rincones como si fuera posible?
¿Por qué estamos buscando el cielo en otra parte si ambos sabemos que descubrimos el Universo tomados de la mano?
Tú eres todas mis estrellas y yo soy todas tus galaxias.
¡Qué tontos somos al darnos la espalda para buscar lo que ya conseguimos!
11 de agosto 2013