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jueves, 18 de mayo de 2017

La ciudad está vacía


Tú encabezas mi lista de promesas a olvidar.

Tú, eres la herida que me duele cuando no me duele.
Tú, eres el sol oscuro, el mar seco, el desierto mojado.
Tú y sólo tú...

Todo quedó a medias.
El Amor y el odio también.
El perdón y el castigo.

La vida fue muy corta.
Las Keres vinieron por ti y no hubo nada que hacer para oponerse.
Caronte adelantó su viaje.
Y yo no soy Orfeo.

Si tu ausencia era atroz, imagina cuán dolorosa es tu muerte.

La ciudad iba quedando vacía a medida que avanzábamos.
Vacía de ti. Vacía de todo.

El mundo está vacío de ti.
Lleno de tu silencio.


Jueves, 18 de mayo de 2017.
El mundo sigue girando contra todo pronóstico...

domingo, 11 de mayo de 2014

Desde otra galaxia


Ella reía sin complejos.
Ella era feliz hasta el tuétano.
Ella no quería sufrir.

Ella no quería amar, porque el Amor ya le había dolido.

Él se acercó lentamente, calladamente.
Él era un ladrón y ella cerró los ojos para no ver,
porque ella quería creer que él era bueno.

Pero cerrar los ojos no es suficiente.

Él le robó el alma, las ganas de vivir, la sonrisa....
Él le cortó las alas y después le dijo que no la amaba, 
porque no podía volar con él.

Él se fue una mañana y no miró atrás.

Ella quedó rota...

Eso fue hace muchas lunas.
Ella ya se ríe de nuevo.
Sus alas crecieron, aún más que antes.

Ya no está rota, pero todavía le duele.

Él, no sé dónde andará.
Tal vez sigue siendo un ladrón.
Un vulgar ladrón.

Ella florece y es feliz.

Ladrón: No era necesario mentir.
Ella te pidió que fuera eterno o que te fueras,
y tú te quedaste, como si la eternidad fuera tuya.

Ladrón: Lo peor no es la herida.
Es la duda.
¿Acaso algo fue real?.

Ya no importa.
Ahora ella está en una galaxia distinta a la tuya.
Ya ni siquiera miran las mismas estrellas.
Ya no existes.


11 de Mayo 2014

sábado, 28 de septiembre de 2013

Él le dió la espalda. 
Se alejó pensando que la dejaba.
Ella se quedó inmovil.
Sin poder respirar, pensando que todo había terminado.

¡Pobres ilusos!

No sabían que se abandonaban a ellos mismos.
Él, dejó la piel en sus manos.
Ella se fue detrás de él.

¡Qué soledad les esperaba a ambos!

Hoy se miran con indiferencia.
Ambos tienen la sabiduría de no acercarse mucho.

Hoy son felices en sus mundos.
Hoy ya no hablan.
Hoy son dos extraños.

¡Pero cuánto se extrañan!

28 de septiembre 2013