domingo, 11 de mayo de 2014

Desde otra galaxia


Ella reía sin complejos.
Ella era feliz hasta el tuétano.
Ella no quería sufrir.

Ella no quería amar, porque el Amor ya le había dolido.

Él se acercó lentamente, calladamente.
Él era un ladrón y ella cerró los ojos para no ver,
porque ella quería creer que él era bueno.

Pero cerrar los ojos no es suficiente.

Él le robó el alma, las ganas de vivir, la sonrisa....
Él le cortó las alas y después le dijo que no la amaba, 
porque no podía volar con él.

Él se fue una mañana y no miró atrás.

Ella quedó rota...

Eso fue hace muchas lunas.
Ella ya se ríe de nuevo.
Sus alas crecieron, aún más que antes.

Ya no está rota, pero todavía le duele.

Él, no sé dónde andará.
Tal vez sigue siendo un ladrón.
Un vulgar ladrón.

Ella florece y es feliz.

Ladrón: No era necesario mentir.
Ella te pidió que fuera eterno o que te fueras,
y tú te quedaste, como si la eternidad fuera tuya.

Ladrón: Lo peor no es la herida.
Es la duda.
¿Acaso algo fue real?.

Ya no importa.
Ahora ella está en una galaxia distinta a la tuya.
Ya ni siquiera miran las mismas estrellas.
Ya no existes.


11 de Mayo 2014

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