El camino es largo y en apariencia solitario.
Asusta.
Sin embargo, he de recorrerlo.
En el punto de partido quedan todos y todo.
Y me dirijo a una nada aparente.
Todos mis prejuicios y miedos se ponen en pie
Para recordarme que nunca lo he hecho.
Me gritan que nunca lo lograré,
Que es "peligroso".
Mis deseos y apegos lloran y se lamentan
Convencidos de que todo lo perderé.
No he de negarlo...
Sus razones me convencen.
Pero es que llegó el tiempo de las "sinrazones"
22 de junio 2008
