Todos los comienzos derivan en finales....
Eso es cierto y natural.
La pregunta es:
¿Un buen comienzo necesariamente deriva en un buen final?
¿Y qué pasa con los malos comienzos?
Los comienzos y los finales no suelen coincidir con
nuestra voluntad.
Hace falta poner en movimiento mucha energía, que a su vez,
suele estar dormida, para que estos coincidan.
Pasa que cuando busco no encuentro.
Y cuando me canso de buscar y voy "a otra cosa
mariposa", empiezo a encontrar.
Sin embargo, también es cierto que lo mío, es mío por
derecho de conciencia.
Que nada real puede ser amenazado y que nada irreal
existe.
Entonces, a la luz de estas premisas, creo que suelo
correr tras fantasmas que no deseo encontrar.
Creo que todos en algún momento, de algún modo lo
hacemos.
Y también creo que es natural y necesario.
Sin embargo, una vez que se aprende la lección, es
necesario no retroceder.
Así, que concluyo y arguyo,
Que era necesario perseguir a mis fantasmas...
Que era necesario no encontrarlos...
Que era necesario cansarme...
Que era necesario que ellos me encontraran...
Que fue necesario temerles...
Que fue necesario enfrentarlos...
Y que fue justo y necesario exorcizarlos.
Ahora, no tengo fantasmas, y si alguno llega, lo miraré
de frente para preguntarle:
¿Qué quieres?
29 de agosto 2008
Postdata: Para el señor
Tormenta,
Para el Tomate, para el Libro
Prohibido,
Para el Amigo, para la Estrella
fugaz,
Para Amotito, y para todo al que
pueda interesar:
Adiós, mis queridos fantasmas.
