sábado, 19 de agosto de 2017

Total locura


Amar a un ausente, duele.
Pero amarte, después de escuchar la ausencia de latidos en tu pecho, después de limpiar tu cuerpo frío y custodiarte hasta que te convertiste en semilla, es una total locura.
¿Qué quieres que te diga?
¿Qué esperas que diga?
Imagina:
Si es locura amar sin ser correspondido, qué puede decirse de este vicio de esperarte en sueños?
¿A quién se le ocurre este sinsentido de hablarle a tu espacio vacío?
Te amo y tu muerte no anula este pacto.
Hoy me pregunto si era tu destino ser la herida que no sana en mi pecho.
Dueles tanto tanto que dueles cuando no dueles.
Flaco, puedes creer que después de todo yo aún te espero?
Que sigue en pie mi promesa de esperarte siempre?
Llorarte, flaco, no es un gerundio que se agote. Entonces pruebo vivirte, soñarte, escribirte y así vivo: llorándote, viviéndote, soñándote, escribiéndote.
Pero no, no hay cura para mi mal.
Es mi destino vivir viviéndote, saberte en eterna fuga, intocado por este amor para el que nunca alcanzó mi pecho.
Vivo en guerra con la vida, divorciada del aire, sorda a las bendiciones porque no sé cómo seguir caminando sin dejarte atrás, no sé cómo ser feliz sin traicionarte, no sé cómo bailar sin llorar porque tú no puedes hacerlo, no hay canción que no traiga tus acordes, que no haya escuchado contigo o sin ti, que no haya cantado para ti o para tu ausencia, que no me haga pensar en el cómo la bailarías o si te gustaría o no.
Amarte siempre dolió.
Siempre fuiste bueno rompiéndome el corazón.
Superaste todas las expectativas.

El Tocuyo, 19 de agosto 2017.

8 meses, el mundo sigue girando, sigo divorciada de la vida.
...el Amor no ha dejado ser eterno.

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